29 março 2008

¿Salir del armario?

Não tive tempo de traduzir, mas achei bastante interessante... Espero que gostem e entendam. Pelo menos dá que pensar...

- Por lo que veo, Padre, se está poniendo de moda eso de salir del armario, y no sólo en los países tolerantes, sino también en aquellos donde al salir arriesgan el empleo e incluso la vida. Estoy pensando en los homosexuales chinos entrevistados por el diario China Daily o la película Caramel, de la directora libanesa Nadine Labaki.

– Pues si está tan de moda, podíais decidiros a salir del armario los cristianos. No parecéis hijos míos, sino de aquel Nicodemo que visitaba de noche a Jesús por miedo a los judíos. Me apena profundamente que, en el trabajo o en la universidad, muchos católicos, incluso practicantes, oculten cuidadosamente su fe, como si fuera una debilidad de la que debieran avergonzarse.

– ¡Qué razón llevas, Padre! Todavía recuerdo una reflexión del P. Smith, el protagonista de la vieja novela de Bruce Marshall: “En cuanto nos reunimos unos cuantos –decía-, no nos atrevemos a ser como somos en realidad, porque tememos ser distintos a como creemos que son nuestro semejantes, y nuestros semejantes temen ser distintos a como creen que somos nosotros. Y, en consecuencia, todos pretenden ser menos piadosos, menos virtuosos y menos honrados de lo que realmente son. Es lo que yo llamo la nueva hipocresía. Antes, la gente pretendía hacerse pasar por mejor de lo que era, pero ahora todos pretenden parecer peores. Antes, un hombre decía que iba a misa los domingos aunque no fuese, pero ahora dice que va a jugar al golf y le fastidiaría mucho que sus amigos descubriesen que en realidad iba a la iglesia”.

– Y no puedes hacerte idea de cómo se fortalecería la fe de mis hijos acomplejados saliendo del armario. Nadar contra corriente es el mejor ejercicio que hay.

– Seguro, Padre. Pero sé tú la fuerza que necesitamos nosotros los débiles.


Luis González-Carvajal
Teólogo

1 comentário:

edna disse...

Rui FELIZ PASCUA
Ole ole que por fin has actualizado y mola...
Es totalmente cierto... ains... yo por suerte me muevo con gente con la que no tengo que disimular, pero con los desconocidos me callo más...
Besitos guapetón